Después de toda la controversia alrededor del príncipe Andrew, el rey Carlos III ordenó retirar todos los títulos y honores restantes a su hermano, además de solicitar su desalojo de la residencia que ocupaba en los terrenos del Castillo de Windsor.
El Palacio de Buckingham confirma el desalojo del príncipe Andrew
El Palacio de Buckingham confirmó que el duque de York dejará de usar cualquier título nobiliario y tratamiento real, pasando a ser conocido oficialmente como Andrew Mountbatten-Windsor. Entre los títulos que pierde se encuentran “Duque de York”, “Earl of Inverness” y “Barón Killyleagh”.
El anuncio también señala que Andrew deberá abandonar el Royal Lodge, su residencia oficial en Windsor, donde ha vivido durante más de dos décadas. Según reportes de The Guardian, el rey considera que mantenerle ese privilegio sería incompatible con los valores que la monarquía intenta preservar en medio del escrutinio público. Se prevé que reciba alojamiento en otra propiedad más modesta, posiblemente en la finca de Sandringham.
El escándalo con Jeffrey Epstein
La decisión llegó tras años de controversia por los vínculos del príncipe con Jeffrey Epstein, condenado por tráfico sexual, y por las acusaciones de Virginia Giuffre, quien lo señaló de abuso cuando era menor de edad. Aunque Andrew siempre negó los señalamientos y llegó a un acuerdo extrajudicial en 2022, el daño a su reputación fue irreversible.
El escándalo llevó a que el propio Andrew se retirara de la vida pública en 2019. Desde entonces, sus apariciones oficiales son prácticamente inexistentes y su papel dentro de la familia real ha sido cada vez más limitado.
A pesar de la drástica sanción, sus hijas, las princesas Beatrice y Eugenie, mantendrán sus títulos y no se verán afectadas por la decisión, al ser parte directa de la línea de descendencia real.











