El pasado 10 de septiembre de 2025, una tragedia sacudió la alcaldía Iztapalapa en la Ciudad de México: una pipa cisterna cargada con 49 mil litros de gas LP se volcó y explotó en el Puente de la Concordia, dejando un saldo devastador de 31 personas fallecidas, más de 90 heridos y cuantiosos daños materiales.
Un mes después, la Fiscalía General de Justicia de la CDMX (FGJCDMX) presentó los resultados preliminares de los peritajes, apuntando al conductor de la pipa como el principal responsable debido a exceso de velocidad y falta de pericia.
Sin embargo, la investigación ha desatado controversias y cuestionamientos sobre posibles negligencias adicionales.
¿Qué pasó en el Puente de la Concordia?
El accidente ocurrió cuando la pipa, propiedad de Transportadora Silza (parte de Grupo Tomza), intentaba incorporarse a la autopista México-Puebla.
Según la FGJCDMX, el vehículo circulaba a una velocidad de entre 44 y 50 km/h en una curva con pendiente, considerada excesiva para las condiciones de la vía.
Esto provocó que el conductor, Fernando Soto Munguía, perdiera el control, impactando primero contra un muro de contención exterior y luego contra uno interior, lo que derivó en el volcamiento del camión.
La fricción generó una fuga de gas que se encendió inmediatamente, desencadenando una explosión masiva.
El saldo hasta octubre de 2025 incluye:
– 31 víctimas fatales incluyendo al conductor, quien falleció días después en el hospital.
– Más de 90 heridos con 25 personas aún hospitalizadas y 37 dadas de alta.
– Daños a vehículos, estructuras y comercios cercanos, afectando a cientos de familias.
Hallazgos de la Fiscalía: el conductor bajo la lupa
La titular de la FGJCDMX, Bertha Alcalde Luján, señaló que los peritajes en materia de tránsito, química, criminalística y explosiones determinaron que el accidente se debió principalmente a:
– Exceso de velocidad: Aunque la velocidad registrada (44-50 km/h) podría parecer moderada, fue inadecuada para una curva cerrada con pendiente.
– Falta de pericia: El conductor no ejecutó la maniobra con la precaución necesaria, lo que llevó al impacto y posterior volcamiento.
– Condiciones del vehículo: Los peritajes descartaron fallos mecánicos en la pipa o sus sistemas de seguridad.
– Estado de la vía: La Fiscalía confirmó que el pavimento no presentaba baches ni irregularidades que contribuyeran al accidente.
La FGJCDMX mantiene abiertas carpetas de investigación por homicidio culposo, lesiones culposas y daños culposos, y subrayó que la indagatoria continuará para determinar posibles responsabilidades de Grupo Tomza u otros actores involucrados.











