Aunque el recinto no alcanzó el sold out como se vino comentando desde hace un par de semanas, el show de Kendrick Lamar en México vivió momentos electrizantes y dejó huella en las miles de personas que se reunieron la noche del martes en el Estadio GNP Seguros.
Imágenes: así se vivió el concierto de Kendrick Lamar en México pese a falta de sold out
Desde días antes del show se hablaba de la incertidumbre: zonas del estadio todavía aparecían disponibles en Ticketmaster, lo que generó dudas sobre la demanda para este martes entre semana, generando hasta dudas de una posible cancelación.
Algunos criticaron el costo de los boletos (que iba de los 1,500 a 4,500 pesos) y el anuncio relativamente reciente de la fecha. Además, para algunos fans quedó en la memoria su suspensión en el festival Pa’l Norte 2024 por “problemas logísticos”.
Pero al caer la noche, el ambiente empezó a cargarse de energía: vendedores por todos lados, luces apagadas que se encendían al ritmo de aplausos, y un público dispuesto a corear incluso antes de la salida del rapero, quienes al final parecía que no había asientos vacíos.
Arranque con fuerza pese atraso
El concierto comenzó con cierto retraso (aproximadamente media hora), pero esa espera fue perdonada cuando Lamar subió montado sobre un Buick Grand National de 1987, una referencia estética que dio nombre a su gira, para abrir con “Wacced Out Murals”.
A partir de ahí, el repertorio transitó entre pasajes del álbum más reciente GNX y temas consagrados como “King Kunta”, “Element”, “HUMBLE.”, “Swimming Pools” y “m.A.A.d city”.
La propuesta visual acompañó: escenografía, luces impactantes, lanzallamas, fuegos artificiales y fragmentos audiovisuales en pantalla que pusieron en escena interrogatorios hacia el artista respecto a sus letras y su forma de expresión.
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En el tramo final, cuando sonó “Not Like Us”, el público explotó en gritos y ovaciones al escuchar la frase “Shh, veo gente muerta”, momento que redefinió el clímax de la velada.
Al final, el show se extendió por un poco más de hora y media. Kendrick Lamar salió del escenario con un “Gracias México, qué noche” que resonó entre aplausos y gritos de los presentes.
Podrá decirse que la noche no fue perfecta en términos de boletaje, pero en cuanto a presencia escénica, entrega y calidad musical cumplió con todas las expectativas de sus seguidores.











