El Inter Miami derrotó 2-1 al Atlas en la jornada 1 de la Leagues Cup 2025, el equipo de Messi se llevó la victoria con un gol de último minuto que levantó polémica ante un posible fuera de lugar, junto al festejo efusivo del argentino por ganar el juego.
El Chase Stadium recibía este encuentro entre las Garzas y los Zorros. El argentino Rodrigo de Paul, procedente del Atlético de Madrid, hacía su debut como jugador del Inter Miami.
El primer tiempo estuvo lleno de jugadas de peligro para ambas escuadras, sin embargo, se fueron al entretiempo con empate 0-0.
El primer gol de la noche lo marca el Inter Miami, lo empata el Atlas
Eduardo «El Mudo» Aguirre tuvo la más clara del Atlas al rematar de «palomita» un centro del «Poncho» González, el cual pasó rozando el palo derecho. Por su parte, Luis Suarez remató frente a Camilo Vargas en los minutos suplementarios, sin embargo, el balón pegó en el travesaño.
Telasco Segovia puso en ventaja al Inter Miami al minuto 57´. Busquets filtra el balón a Messi dentro del área, el cual asiste ante la presión del arquero Vargas, y Segovia empuja para anotar el 1-0.
Sin embargo, el conjunto rojinegro respondería al minuto 80´, luego de varios rebotes en el área chica, Rivaldo Lozano punteó la pelota y anotó el empate 1-1, para provocar furor en los aficionados tapatíos presentes.
Gol agónico y victoria polémica del Inter Miami, el festejo efusivo de Messi contra Atlas
Todo indicaba que el juego se definía en la tanda de penales, sin embargo, en el último minuto añadido, Marcelo Weigandt remató al arco asistido por Messi, para poner el 2-1. Los festejos cesaron al instante ya que el abanderado marcó fuera de lugar.
La jugada fue revisada en el VAR y tras un minuto deliberando se dio el gol como válido. Ante la victoria agónica, Messi celebró efusivamente junto a Suarez y De Paul, para luego encarar a Matías Cóccaro en el festejo, lo cual fue tomado de forma extraña para la afición mexicana, ya que la extraña emoción de Messi dio de qué hablar.
El gol de la victoria levantó polémica, ya que aficionados consideran que, al momento de la asistencia, Messi y Weigandt se encontraban adelantados.
Al terminar el partido se armó un conato de bronca entre Gustavo Ferrareis y Jordi Alba. Los empujones empezaron, incluso el guardaespaldas de Messi, Yassine Cheuko, entró al campo en plena bronca y empujó al juvenil del Atlas, Alessandro San Martín Hernández, generando aún más críticas.
Matías Cóccaro declaró al final del partido que la situación con Messi no escaló a mayores, y que el argentino en modo de disculpa le obsequió su camisa al delantero uruguayo.











