El Centro Integrado de Datos (CID) de España confirmó este 2 de noviembre de 2026 el fallecimiento de Fernando de Jesús Calvillo Silva, mexicano de 45 años originario de Aguascalientes, como una de las 69 víctimas mortales del trágico accidente ferroviario ocurrido el 28 de octubre en Urda, provincia de Toledo.
Calvillo Silva se encontraba de vacaciones en España y viajaba en el vagón 8 del tren AVE 2080 de Renfe, en la ruta Madrid-Sevilla, cuando el convoy impactó por alcance a un tren de la compañía Iryo que permanecía detenido en la vía.
Quién era Fernando de Jesús Calvillo Silva
Fernando de Jesús Calvillo Silva nació en febrero de 1981 en Aguascalientes. Residía desde hace varios años en Oklahoma, Estados Unidos, junto a su esposo Lawrence Naff. Allí trabajaba como director de relaciones con la comunidad en la Oklahoma Visual Arts Coalition, promoviendo eventos culturales y artistas locales.
Había viajado a España para reunirse con su primo Rodrigo Hernández y celebrar su cumpleaños. Ambos tenían previsto abordar el mismo tren, pero el primo se quedó dormido y no logró subirse, lo que le salvó la vida.
Su hermana Alehmi Calvillo y el resto de la familia mantuvieron durante días una angustiante búsqueda, describiéndolo como un hombre alto (aproximadamente 1.80 m), de complexión robusta, tez blanca, barba y calvicie parcial. El día del accidente vestía una playera blanca o beige.
El accidente ferroviario en Toledo: qué se sabe
El siniestro se registró a las 08:53 horas del miércoles 28 de octubre de 2026 en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, entre las localidades de Mora, Orgaz y Urda.
Según investigaciones preliminares del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, una falla en el sistema de seguridad LZB a las 8:32 horas detuvo varios trenes. Posteriormente, el centro de control de Adif emitió una orden errónea para reanudar la marcha sin las restricciones de velocidad adecuadas. El AVE 2080 (con alrededor de 397 pasajeros) embistió por detrás al Iryo 6076 (con unos 147 ocupantes).
El balance oficial se mantuvo en 69 personas fallecidas y decenas de heridos. Varios vagones cayeron por un terraplén, lo que complicó las labores de rescate e identificación.
Entre los afectados hubo al menos una docena de mexicanos. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reportó que once connacionales sufrieron lesiones leves y recibieron el alta médica. Fernando Calvillo Silva fue el único que permaneció sin localizar durante varios días.
Confirmación oficial del fallecimiento
Hasta el 1 de noviembre, las autoridades españolas habían identificado a 66 de las 69 víctimas. Entre ellas se encontraba una persona de nacionalidad mexicana, aunque inicialmente no se divulgó el nombre.
El 2 de noviembre, el Centro Integrado de Datos (CID) confirmó oficialmente que se trataba de Fernando de Jesús Calvillo Silva, tras concluir las labores forenses correspondientes.
La Embajada de México en España y el Consulado activaron el protocolo de protección consular. Brindan apoyo económico, logístico y acompañamiento directo a los familiares que viajaron a Toledo.
La presidenta Claudia Sheinbaum había informado días antes que se interpuso una denuncia por desaparición y que se mantenía comunicación permanente con la familia.
La desesperación de la familia
Durante los primeros días, la hermana de Fernando, Alehmi Calvillo, expresó públicamente la angustia de la familia: “Estamos lejos y estamos desesperados”. Su esposo, Lawrence Naff, sobrevivió al accidente con fracturas en las piernas y se encuentra estable, aunque no pudo dar razón del paradero de Fernando inmediatamente después del choque.
Familiares y amigos difundieron fichas de búsqueda y pidieron apoyo para localizarlo. La Guardia Civil española también activó mecanismos de búsqueda.
Contexto y reacciones
El accidente es uno de los más graves registrados en la red ferroviaria española en los últimos años. Las autoridades decretaron días de luto y continúan las investigaciones para determinar responsabilidades, centradas en la falla del sistema de seguridad y la gestión del centro de control.
La tragedia ha generado gran impacto en Aguascalientes y en la comunidad mexicana en el extranjero, especialmente en Oklahoma, donde Calvillo Silva desarrollaba su labor profesional y cultural.
Conclusión
La confirmación del fallecimiento de Fernando de Jesús Calvillo Silva cierra una etapa de incertidumbre para su familia, aunque abre el proceso de duelo y repatriación. Las autoridades mexicanas y españolas continúan coordinando el apoyo necesario.
Este caso pone de relieve la importancia de los protocolos consulares en emergencias internacionales y la vulnerabilidad de los viajeros ante fallos técnicos en infraestructuras críticas.









