La presidenta Claudia Sheinbaum pidió este lunes al gobierno de Pablo Lemus dar cuentas sobre la actuación policial durante la marcha del domingo en Guadalajara, donde miles de personas reclamaron el suministro de agua limpia.
Durante la conferencia matutina del 12 de octubre de 2026, conocida como la “Mañanera del Pueblo”, la mandataria federal se pronunció sobre los enfrentamientos registrados el día anterior frente a Casa Jalisco.
Sheinbaum solicitó al gobierno estatal explicar por qué los policías utilizaron chorros de agua a presión y gases lacrimógenos contra los manifestantes, e insistió en que se abran canales de diálogo.
“No debe haber represión y debe abrirse el diálogo y tampoco debe haber manifestaciones violentas”, declaró la presidenta.
¿Qué ocurrió en la marcha por el agua limpia en Guadalajara?
El domingo 11 de octubre, miles de habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara marcharon desde la Glorieta de La Minerva hasta Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro. La demanda principal fue el cese del suministro de agua turbia, de color chocolate y con mal olor que ha llegado a los hogares durante meses.
Según cifras del gobierno de Jalisco, participaron alrededor de 10 mil personas en una primera movilización que calificaron de pacífica. Organizadores elevaron la cifra a cerca de 20 mil.
Al llegar a las inmediaciones de Casa Jalisco, la tensión escaló: un grupo de manifestantes lanzó objetos (piedras, botellas, palos y agua sucia), mientras los antimotines respondieron con cañones de agua, gases lacrimógenos y bombas aturdidoras.
El saldo oficial reportado por las autoridades estatales fue de:
– 39 personas detenidas (21 hombres y 18 mujeres)
– 28 policías lesionados, dos de ellos de gravedad
– 31 civiles que recibieron atención médica
Organizaciones de derechos humanos y colectivos de familiares elevaron el número de detenidos a más de 50 y denunciaron agresiones que afectaron también a menores de edad y adultos mayores.
El gobierno de Jalisco atribuyó los hechos violentos a un “grupo de choque” que, según su versión, habría irrumpido para deslegitimar la protesta ciudadana.
La postura de Claudia Sheinbaum
En la Mañanera, Sheinbaum dejó claro que corresponde al gobierno de Jalisco informar de manera transparente sobre las decisiones tomadas durante el operativo. Pidió que se den a conocer los nombres de las personas detenidas y se explique el uso de la fuerza.
La presidenta reconoció la existencia de un problema real de contaminación del agua en la zona metropolitana de Guadalajara y ofreció la colaboración del gobierno federal.
Anunció que ese mismo lunes se realizaría una reunión entre representantes del estado y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para analizar soluciones y obras de infraestructura necesarias.
Su mensaje equilibró dos posturas: rechazo a la represión policial y rechazo a las manifestaciones violentas. Insistió en que el diálogo debe ser el camino para atender las demandas ciudadanas.
Antecedentes del problema del agua en Jalisco
El malestar por la calidad del agua no es nuevo. Desde marzo de 2026, vecinos de distintas colonias de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco han reportado de manera reiterada el suministro de agua contaminada. Estudios de organizaciones civiles han detectado niveles elevados de plomo, mercurio, nitratos y nitritos por encima de la Norma Oficial Mexicana.
El gobierno de Pablo Lemus había anunciado la suspensión temporal del uso de agua de la presa Las Pintas, medida que redujo el caudal disponible en aproximadamente 30 %. Aun así, las quejas continuaron y derivaron en la convocatoria a la “Mega Marcha por el Agua Limpia”.
Reacciones políticas y de la sociedad civil
Morena emitió un pronunciamiento en el que rechazó la “represión” y exigió la liberación de los detenidos. El partido federal sostuvo que garantizar agua de calidad exige diálogo y soluciones de fondo, no el uso de la fuerza.
Organizaciones de derechos humanos, entre ellas el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad) y el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec), documentaron las detenciones y pidieron la presentación inmediata de todas las personas privadas de la libertad.
Por su parte, el gobierno de Jalisco defendió la actuación policial argumentando que respondió de manera “oportuna” para garantizar la seguridad de los asistentes ante agresiones con piedras, petardos y objetos contundentes.
¿Qué sigue?
Hasta el momento, el gobierno de Jalisco no ha emitido una respuesta pública detallada a la solicitud de la presidenta Sheinbaum. Se espera que en las próximas horas se informe sobre la situación jurídica de los detenidos y se detallen las acciones que se tomarán para atender la crisis hídrica.
La reunión anunciada entre autoridades estatales y la Conagua será clave para determinar si existen avances concretos en el suministro de agua potable de calidad para la zona metropolitana de Guadalajara.
La exigencia ciudadana de agua limpia se mantiene vigente. La respuesta de las autoridades, tanto estatales como federales, definirá si el conflicto se canaliza por la vía del diálogo o si las tensiones continúan.








