El tablero político de Baja California experimenta un sacudida de cara a las elecciones por la gubernatura en 2027.
En un escenario dominado en los últimos años por el oficialismo, una figura con fuerte carga simbólica ha hecho su entrada triunfal: Verónica Ruffo, hija de Ernesto Ruffo Appel —el hombre que en 1989 rompió décadas de hegemonía partidista al convertirse en el primer gobernador de oposición en México—, lidera con contundencia la carrera interna del Partido Acción Nacional (PAN).
De acuerdo con el más reciente estudio de opinión pública de la casa encuestadora Rubrum, publicado este 9 de octubre de 2026, la irrupción de Verónica Ruffo no solo evoca el legado de su padre, sino que reconfigura de inmediato las aspiraciones de Acción Nacional en el estado.
La fuerza de un legado: El PAN ante la opción Ruffo
La contienda interna del blanquiazul ha tomado un rumbo claro. Con el peso de la historia a su favor y un discurso que busca conectar con las nuevas generaciones, Verónica Ruffo se coloca holgadamente a la cabeza de las preferencias para abanderar al PAN con un vertiginoso 50.5% de apoyo entre militantes y simpatizantes.
Distante en la segunda posición queda Eva María Vázquez, quien registra un 27.5%, seguida por Margarita Flores Guízar con el 22.0%.
Este liderazgo no solo afianza a Ruffo como la carta fuerte del panismo, sino que devuelve al partido un rostro capaz de aglutinar el voto opositor en la entidad.
El escenario de las marcas partidistas: La hegemonía de Morena frente a la oposición
Pese al impulso que representa la figura de Verónica Ruffo dentro de las filas blanquiazules, el camino hacia la gubernatura presenta un reto considerable frente a la fuerza territorial del partido en el poder. Al medir la intención de voto por partido, Morena conserva la ventaja con el 39.0% de la simpatía ciudadana.
El PAN se ubica en el segundo peldaño con 24.1%, mientras que más abajo compiten Movimiento Ciudadano (MC) con 7.7%, el PRI, con 7.2%, el PT con 5.9% y el PVEM con 1.3%.
Sin embargo, el dato que mantiene en vilo a todas las fuerzas políticas es el 14.8% de votantes que aún no decide su voto, un sector clave en el que la irrupción de perfiles conocidos como el de Ruffo podría incidir de forma determinante.
Las piezas del rompecabezas interno en las demás fuerzas
Mientras el PAN define su rumbo de la mano de Ruffo, las otras agrupaciones políticas libran sus propios procesos de definición:
Morena: La figura de Julieta Ramírez se perfila como la pieza central en la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Baja California, encabezando las listas internas del partido guinda.
Movimiento Ciudadano: La interna del partido naranja se vive en plena incertidumbre con un inédito empate técnico a tres bandas entre Gustavo de Hoyos (33.5%), Daylín García (33.3%) y Karla Ruiz (33.2%).
PRI: En el tricolor, Daniela Salgado toma la delantera con el 40.0%, superando a Víctor Manuel Galicia (30.0%) y Adrián Valle (30.0%).
PT y PVEM: Por el Partido del Trabajo, la alcaldesa con licencia Montserrat Caballero concentra un 40.7% de respaldo, en tanto que en el Partido Verde, Fausto Gallardo alcanza el 50.0% en la preferencia interna.
El caso Ernesto Ruffo
El panorama para la familia Ruffo cambió radicalmente en los últimos meses. Tras la detención de Ernesto Ruffo en julio por presuntas acusaciones de «huachicol fiscal» y su posterior reclusión en el penal de máxima seguridad del Altiplano, la familia libró una intensa batalla legal para denunciar un trato injusto y afectaciones a su estado de salud derivado de padecimientos cardíacos.
Recientemente, a finales de septiembre, un juez le otorgó el beneficio de arresto domiciliario en Ensenada debido a su avanzada edad (74 años) y salud delicada.
Lejos de eclipsar el apellido, este polémico episodio ha generado una ola de simpatía, solidaridad y cohesión en las filas opositoras, impulsando el protagonismo de Verónica Ruffo en la esfera pública.









