El presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, Miguel Sánchez Altamirano, alias “Miguel Quetu” o “El Quetu”, fue internado en el Centro Federal de Reinserción Social número 1 (CEFERESO-1) “Altiplano”.
Este centro está ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México, después de ser capturado por fuerzas federales y estatales.
Detención y traslado inmediato al penal del Altiplano
El 23 de septiembre de 2026, en un operativo conjunto en el marco del Operativo Enjambre, cumplieron una orden de aprehensión en su contra por los delitos de extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado.
En el operativo participaron elementos de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Fiscalía General de la República y la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO).
Junto a él fue detenido Carlos Alberto “N” (Alberto de la Paz López), alias “La Parca”.
Ambos fueron trasladados bajo estricto resguardo militar y naval a Ciudad Ixtepec, donde abordaron una aeronave oficial con destino a la Ciudad de México.
Desde allí, reportes de medios confirman su ingreso al penal de máxima seguridad del Altiplano, uno de los centros penitenciarios federales más seguros y emblemáticos del país.
La FGEO y el secretario Omar García Harfuch confirmaron el traslado a un centro penitenciario federal fuera de Oaxaca.
Varias fuentes periodísticas señalan expresamente que el alcalde fue llevado e internado en el Altiplano para enfrentar su proceso judicial.
Motivos de la internación: vínculos con “Los Cromos” del CJNG
Las investigaciones de inteligencia establecen que Sánchez Altamirano, desde la estructura del Ayuntamiento de Juchitán, presuntamente apoyaba a la célula criminal “Los Cromos”.
Este grupo está considerado brazo operativo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el Istmo de Tehuantepec.
Al detenido se le señala de facilitar el acceso a las cámaras del C2, alertar sobre operativos de seguridad, controlar el cobro de piso a comerciantes y empresarios.
Además de participar en esquemas relacionados con narcomenudeo, tráfico de personas y homicidios.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó cuentas e inmovilizó recursos vinculados a la investigación como medida complementaria.
Qué implica el ingreso al Altiplano
El penal del Altiplano es una prisión de máxima seguridad diseñada para internos de alto perfil.
Allí, Sánchez Altamirano queda a disposición de las autoridades judiciales federales, donde se definirá su situación legal (prisión preventiva u otras medidas).
El traslado a este centro se realizó con un fuerte dispositivo de seguridad para evitar cualquier intento de rescate o interferencia.
Esto luego de que en Juchitán se registraran bloqueos de mototaxistas y algunos elementos de la policía municipal tras la captura.









