El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dedicó un segmento clave de su discurso ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas (22 de septiembre de 2026) a México.
En un mensaje de tono dual, calificó al país como el “epicentro de la violencia de los cárteles” y exigió recuperar el control territorial, al tiempo que destacó avances y una “muy buena relación” con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Las palabras exactas de Trump sobre México
Trump afirmó:
“México es el epicentro de la violencia de los cárteles. Lamentablemente, es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2 mil millas con un territorio controlado por cárteles enemigos.
Por lo tanto, México debe recuperar el control de su territorio [o suelo] de manos de los enemigos de la humanidad”.
Comparó a los cárteles con el “ISIS del Hemisferio Occidental” y los describió como “enemigos en guerra con la civilización” que utilizan asesinato, violación, tortura y extorsión como instrumentos de terror. Señaló que, al igual que el Estado Islámico, “deben ser asesinados, exiliados o detenidos” como combatientes enemigos, sin posibilidad de liberación.
Recordó que al inicio de su administración (enero 2025) los designó como organizaciones terroristas extranjeras y desplegó fuerzas militares para combatirlos.
Inmediatamente después, suavizó el mensaje:
«Estoy muy orgulloso de decir que tenemos una muy buena relación con el gobierno mexicano. Hemos tenido grandes avances con México. Ellos tampoco quieren a los cárteles. […] La seguridad y la protección llegarán a México. […] Y cuando llegue ese día, toda esta región será un lugar mejor, más seguro y más hermoso para vivir y prosperar”.
El ángulo mexicano: presión, cooperación y soberanía
Desde la perspectiva mexicana, el discurso de Trump en la ONU representa la continuación de una estrategia de presión pública combinada con reconocimiento diplomático.
El mandatario estadounidense mantiene la narrativa de que los cárteles controlan territorio y representan una amenaza directa a la seguridad de EU., al tiempo que reconoce avances bajo el gobierno de Sheinbaum y evita un enfrentamiento frontal total.
Este enfoque se enmarca en la política de Trump de designar a los cárteles como terroristas y realizar operaciones (incluyendo ataques a embarcaciones) para interrumpir el tráfico de drogas. Para México, implica:
Hasta el momento del discurso, no se había registrado una respuesta oficial inmediata de Sheinbaum a estas declaraciones específicas ante la ONU, aunque el gobierno mexicano suele enfatizar la responsabilidad compartida (incluyendo el consumo de drogas y el tráfico de armas desde EU.) y la defensa de la soberanía nacional.
Contexto e implicaciones para la relación bilateral
El mensaje de Trump llega en un momento en el que la relación México-Estados Unidos combina cooperación práctica (fronteras, migración y combate al narco) con tensiones retóricas recurrentes.
Al hablar desde el escenario más visible de la diplomacia mundial, el presidente estadounidense eleva el tema de los cárteles a nivel internacional y mantiene la presión política sobre el gobierno mexicano.
Para México, el desafío sigue siendo demostrar resultados tangibles en seguridad sin ceder en principios de soberanía, mientras capitaliza el reconocimiento de avances para fortalecer la coordinación bilateral.
Trump proyectó un futuro en el que “la seguridad llegará a México”, presentándolo como un objetivo compartido que beneficiaría a toda la región.









