La madrugada de este martes varios habitantes de La Casa de los Famosos México 2026 aceptaron participar en una sesión con una ouija dentro del reality, provocando nervios, gritos y un intenso miedo entre los famosos.
Imágenes: así jugaron a la ouija los habitantes de La Casa de los Famosos México 2026
La dinámica surgió gracias a Fede Vigevani, quien previamente consultó con el público si querían que ingresara el tablero a la casa. Tras recibir la autorización tanto de los espectadores como de «La Jefa», el creador de contenido reunió a varios de sus compañeros en el jardín para realizar la sesión durante la madrugada.
Entre los participantes estuvieron Aldo, Brianda, Moisés, Arantza y el propio Fede, mientras que el resto de los habitantes observaba con curiosidad desde los alrededores. Antes de comenzar, el influencer pidió que todos mantuvieran una actitud respetuosa y explicó que la intención era realizar la actividad tal como había sido aprobada por el público.
Durante la sesión, los participantes colocaron sus dedos sobre el indicador del tablero y comenzaron a hacer preguntas. Conforme avanzaba el juego, algunos aseguraron sentir que el puntero se movía sin que ninguno de ellos ejerciera fuerza, situación que provocó sorpresa y varios gritos entre los presentes.
El momento de mayor tensión llegó cuando, de manera repentina, las luces del jardín se apagaron mientras se escuchaban sonidos que hicieron que varios habitantes salieran corriendo y pidieran la intervención de la producción. Aunque algunos atribuyeron lo ocurrido a efectos preparados por el programa, otros confesaron sentirse realmente asustados por la experiencia.
No todos quisieron formar parte de la dinámica. Cynthia Klitbo decidió mantenerse al margen y explicó que, debido a experiencias personales relacionadas con temas paranormales que ha contado en otras ocasiones, prefería no participar en el juego. Su postura fue respetada por sus compañeros.
Al finalizar la actividad, Fede y los demás participantes dieron por terminada la sesión siguiendo el protocolo que habían acordado para «cerrar» el juego. Aun así, varios confesaron que la experiencia los dejó inquietos y continuaron hablando de lo sucedido durante el resto de la madrugada.









