Este 30 de julio de 2026 quedará marcado como uno de los días más importantes en la historia reciente del fútbol mundial.
Tras una reunión de emergencia virtual, la UEFA y sus 55 asociaciones nacionales tomaron una decisión unánime y contundente: boicotear todos los torneos organizados por la FIFA si esta sigue adelante con su polémico plan de vender participaciones a inversores privados.
¿Qué acordó exactamente la UEFA hoy?
En un comunicado oficial, la UEFA dejó claro su rechazo total a la creación de una filial comercial llamada FIFA Forward Enterprise, que busca vender stakes minoritarios de competiciones como el Mundial de la FIFA (masculino y femenino), el Mundial de Clubes y otros eventos.
«La venta de algunas cosas es sencillamente inaceptable», indicó la UEFA en un comunicado. «La Copa Mundial de la FIFA pertenece al futbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, nunca estará en venta».
La decisión se activaría automáticamente si la propuesta de Gianni Infantino es aprobada por las federaciones miembro de la FIFA.
¿Por qué la UEFA toma esta medida radical?
– La FIFA ofreció pagos millonarios (hasta 40 millones de dólares) a las federaciones que apoyen el plan antes del 19 de septiembre.
– La UEFA denuncia que la propuesta se gestó en secreto y sin consultar a las confederaciones.
– Considera que se trata de una “coerción” y un “fracaso de liderazgo” por parte de Infantino.
– Europa, que domina el fútbol mundial (13 de los 23 Mundiales ganados por selecciones europeas), ve un riesgo existencial para el deporte.
Torneos de la FIFA que peligran con el boicot de la UEFA
– Mundial 2030 (España, Portugal y Marruecos)
– Mundial Femenino 2027
– Mundial Sub-20 Femenino (septiembre 2026)
– Mundial Sub-17 (masculino y femenino)
– Mundial de Clubes 2029
– Playoffs del Mundial Femenino 2027
¿Qué pasará ahora?
La pelota está en el tejado de la FIFA. Una ruptura total entre UEFA y FIFA sería catastrófica para el fútbol mundial, ya que sin las selecciones europeas el valor comercial de los torneos se desplomaría.
Expertos consideran que Infantino tendrá que dar marcha atrás o enfrentar una de las mayores crisis institucionales en la historia del deporte rey.









