Alo largo de las décadas, decenas de canciones han abandonado las estaciones de radio para encontrar una segunda vida en las tribunas, y una de las más emblemáticas es «It’s A Heartache», el éxito que Bonnie Tyler lanzó a finales de los años 70 y que, con el paso del tiempo, terminó convertido en uno de los cánticos de protesta más conocidos del futbol sudamericano.
Este jueves, el mundo de la música recibió una triste noticia con el fallecimiento de Bonnie Tyler, a los 75 años, dejando un legado marcado por su inconfundible voz rasposa y éxitos como Total Eclipse of the Heart, Holding Out for a Hero y, por supuesto, It’s A Heartache. Su muerte ha llevado a miles de aficionados a recordar que una de sus canciones también forma parte de la cultura futbolera.
Bonnie Tyler muere a los 75 años: ¿qué pasó con la voz de “Total Eclipse of the Heart”
¿Cómo se convirtió “It’s A Heartache” de Bonnie Tyler en una canción del futbol de Sudamérica?
Aunque la versión original habla de un desamor, las hinchadas sudamericanas encontraron en su pegajosa melodía el ritmo perfecto para expresar otro tipo de frustración: la que sienten cuando su equipo no responde dentro de la cancha.
Así nació el popular cántico de «Jugadores», que conserva únicamente la melodía del tema de Tyler, pero cambia completamente la letra. En lugar de hablar de corazones rotos, las barras entonan un mensaje de reclamo dirigido a los futbolistas, exigiendo mayor entrega, compromiso y mejores resultados cuando el rendimiento del equipo está por debajo de las expectativas.
«Jugadores, la c…. de su madre, a ver si ponen huevo, que no juegan con nadie».
Con el paso de los años, este canto dejó de pertenecer a un solo club y comenzó a escucharse en estadios de Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay y otros países de Sudamérica. Incluso distintas aficiones han creado sus propias versiones, adaptando la letra según el momento que vive su equipo, pero manteniendo intacta la melodía que Bonnie Tyler hizo famosa hace casi cinco décadas.
También fue usada durante el Mundial de 1986 en México por la Selección de Argentina encabezada por Diego Maradona. Ellos adoptaron este tema como “una cábala” para cantarla tras vestidores y las concentraciones.
Así, lo que comenzó como una balada sobre el dolor amoroso terminó transformándose en un himno de protesta futbolera. La canción, lanzada originalmente en 1977, vendió millones de copias y se consolidó como uno de los mayores éxitos de la carrera de Tyler.









