Michoacán se encamina a lograr un hito histórico en materia educativa al consolidar su cuarto ciclo escolar completo de manera consecutiva.
Este logro es el resultado directo de la política de cero adeudos y el pago oportuno de salarios y prestaciones al magisterio, según lo informó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
Durante la reciente Conferencia del Pueblo, el mandatario estatal enfatizó que la regularidad en las aulas ha transformado la realidad educativa del estado, devolviendo la estabilidad a miles de familias michoacanas.
El Acuerdo U080: La clave financiera para la educación en Michoacán
Uno de los pilares fundamentales para garantizar la nómina docente ha sido la coordinación con el Gobierno Federal. Ramírez Bedolla resaltó el respaldo continuo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para la consolidación del Acuerdo U080.
A través de este convenio financiero, se ejercen alrededor de 4 mil 500 millones de pesos anuales, una inversión histórica destinada a dar certeza laboral a las maestras y maestros de la entidad.
“Es una aportación muy relevante para Michoacán. Lo que podemos observar hoy es que tenemos a las niñas y a los niños precisamente en clases, en las escuelas, aprendiendo sin interrupciones”, detalló el gobernador.
Fin a tres décadas de paros y aulas vacías
La continuidad del calendario escolar marca un antes y un después en la historia reciente del estado. El jefe del Ejecutivo estatal recordó que desde hace aproximadamente 30 años no se lograba cumplir con ciclos escolares completos en Michoacán, una situación que afectaba el rezago educativo y la competitividad de la región.
¿Por qué es histórico este cuarto ciclo escolar completo?
Garantía salarial: La nómina para el magisterio está completamente blindada y se dispersa a tiempo.
Justicia laboral: Se acabaron las protestas por falta de pagos o prestaciones rezagadas.
Enfoque en las infancias: El centro de la política pública vuelve a ser el aprendizaje de las y los alumnos en las aulas.
Con estas acciones, la administración de Alfredo Ramírez Bedolla reafirma que la educación pública es una prioridad de primer orden, demostrando que la disciplina financiera y la transparencia son las mejores herramientas para garantizar el derecho a la educación en Michoacán.









