Este domingo 3 de mayo de 2026, Morena celebra su VIII Congreso Nacional Extraordinario en la Ciudad de México, donde se formalizará uno de los relevos políticos más relevantes del año: la salida de Luisa María Alcalde y la llegada de Ariadna Montiel Reyes como nueva presidenta nacional del partido.
El cambio no ocurre en un vacío. Llega en un momento de alta tensión interna y externa, marcado fuertemente por el escándalo de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, acusado por Estados Unidos de presuntos nexos con el crimen organizado.
¿Por Qué Cambia la Dirigencia de Morena?
Luisa María Alcalde dejó la dirigencia nacional para incorporarse al gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum como Consejera Jurídica del Ejecutivo Federal.
Aunque el movimiento se presentó como una promoción, fuentes internas y analistas coinciden en que responde a una estrategia de econfiguración del partido rumbo a las elecciones intermedias de 2027.
Ariadna Montiel, quien renunció recientemente a la Secretaría de Bienestar, emerge como la figura elegida. Su perfil es visto como más operativo y territorial, gracias a su manejo de los programas sociales durante años, un elemento clave para la estructura electoral de Morena.
El contexto del escándalo de Rubén Rocha Moya
El relevo ocurre mientras Morena enfrenta el impacto del caso más delicado de las últimas semanas: las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios morenistas por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Ante las imputaciones, Rocha Moya solicitó y obtuvo una licencia temporal como gobernador. El partido ha defendido la presunción de inocencia y respaldó su separación temporal del cargo, pero el escándalo ha generado:
– Presión mediática y política.
– Críticas de la oposición, que habla de un “narcopartido”.
– Debates internos sobre nepotismo, control territorial y blindaje de candidaturas.
Este caso ha acelerado la necesidad percibida en Palacio Nacional de fortalecer la dirigencia con perfiles de alta confianza y capacidad operativa.
Luisa María Alcalde deja la dirigencia de Morena y acepta cargo ofrecido por Claudia Sheinbaum
¿Qué esperar de la nueva dirigencia de Ariadna Montiel?
Con Montiel al frente, Morena busca:
1. Mayor control territorial y uso estratégico de las redes de programas sociales.
2. Ajustes estatutarios para prevenir casos como el de Rocha Moya (nepotismo y posibles filtraciones).
3. Fortalecimiento de alianzas con PVEM y PT de cara a 2027.
4. Consolidación del proyecto de la Cuarta Transformación bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum.
Analistas señalan que el arribo de Montiel representa un giro hacia una dirigencia más “de base” y menos centrada en la retórica.









