A los 104 años de edad falleció esta mañana Luis Santos de la Garza, una de las figuras más emblemáticas de la política regiomontana y nacional, reconocido como militante histórico del Partido Acción Nacional (PAN) y defensor incansable de la democracia y la ética pública.
Nacido el 9 de marzo de 1922 en Piedras Negras, Coahuila, Santos de la Garza se radicó desde muy pequeño en Monterrey, donde construyó una destacada trayectoria como abogado, político y promotor de valores ciudadanos.
Una vida dedicada al servicio público y la abogacía
Luis Santos de la Garza se tituló como abogado en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) en 1945. Ese mismo año inició una carrera profesional que se extendería por más de ocho décadas.
En 1965 cofundó el prestigioso despacho jurídico Santos-Elizondo, uno de los más respetados de la región norte de México.
Su militancia política comenzó muy temprano: ingresó al PAN en enero de 1941, con apenas 18 años, convirtiéndose en uno de los militantes más antiguos del partido en Nuevo León.
Fue el tercer presidente del Comité Directivo Estatal del PAN en Nuevo León (1955-1958) y se le consideraba el decano del blanquiazul en la entidad.
Cargos públicos que ocupó
A lo largo de su vida, Luis Santos de la Garza desempeñó diversos cargos de elección popular y de representación:
– Síndico del Ayuntamiento de San Pedro Garza García (1973-1976)
– Diputado local en el Congreso de Nuevo León (1985-1988)
– Regidor del Ayuntamiento de Monterrey (1992-1994)
– Senador de la República por el PAN (1997-2000)
Además, fungió como Consejero Nacional del PAN y asesor en asuntos jurídicos del Ejecutivo federal.
Se le recordaba como el “abogado ciudadano”, un hombre que siempre antepuso los principios democráticos, la honestidad y el servicio a la sociedad por encima de intereses partidistas o personales.











