Asistir a conciertos en la Ciudad de México podría cambiar de forma importante en los próximos meses, pues una nueva ley busca que los fans puedan ingresar comida y bebidas a eventos masivos, con el objetivo de frenar los altos costos dentro de los recintos.
La propuesta fue presentada en el Congreso capitalino por la diputada de Morena, Elizabeth Mateos Hernández, quien planteó modificar la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos. El eje principal es eliminar el llamado “consumo obligado”, práctica que actualmente impide a los asistentes llevar productos externos y los obliga a comprar dentro de los eventos, generalmente a precios más elevados.
El problema: precios elevados y pocas opciones
De acuerdo con la iniciativa, uno de los principales reclamos del público son los costos dentro de conciertos y festivales, donde alimentos y bebidas pueden llegar a duplicar o incluso triplicar su precio habitual.
Además, se señala que dentro de estos eventos no existe competencia en la venta de productos, ya que los organizadores controlan toda la oferta, lo que limita las opciones para los asistentes y encarece la experiencia.
La legisladora argumenta que esta situación genera una barrera económica, haciendo que disfrutar por completo de un concierto dependa del nivel de ingresos de cada persona.
¿Qué permitiría la nueva ley que busca ingresar comida a conciertos en CDMX?
La propuesta busca autorizar el ingreso de alimentos y bebidas comprados fuera del recinto, pero bajo ciertas reglas para garantizar la seguridad y el orden.
Entre los puntos más importantes destacan:
- Solo se permitirían porciones individuales
- Bebidas selladas y en envases seguros
- Cantidades limitadas por persona
- No se permitirían envases de vidrio ni objetos peligrosos
- Quedarían prohibidos alimentos voluminosos o que representen riesgo
- La medida aplicaría únicamente en eventos realizados en festivales, conciertos y eventos deportivos en espacios abiertos.
Por lo tanto, recintos cerrados o lugares con condiciones especiales de protección civil quedarían fuera de esta regulación.
La iniciativa surge en medio de múltiples quejas ciudadanas y busca equilibrar el acceso a espectáculos masivos, especialmente en una ciudad donde estos eventos reúnen a millones de personas cada año.
De aprobarse, podría transformar la experiencia de conciertos y festivales en la capital, permitiendo a los asistentes ahorrar dinero y tener mayor libertad de consumo.
Por ahora, la propuesta se encuentra en proceso de análisis en el Congreso de la CDMX, donde se definirá si esta medida se convierte en una nueva realidad para los fans.











