La declaración del presidente Donald Trump sobre la participación de la selección de Irán en el Mundial 2026 ha generado una fuerte controversia internacional, justo cuando el torneo —coorganizado por Estados Unidos, México y Canadá— se acerca a su inicio en junio.
En un mensaje publicado en su red Truth Social este 12 de marzo de 2026, Trump escribió: “La selección nacional de fútbol de Irán es bienvenida al Mundial, pero realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia vida y seguridad”.
Esta frase, que combina una aparente apertura con una clara advertencia, llega apenas días después de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunciara tras reunirse con Trump que el equipo iraní sería “por supuesto, bienvenido” al torneo en territorio estadounidense.
El giro de Trump: de garantía a recomendación de no participar
La postura inicial de Trump parecía alinearse con las obligaciones del país anfitrión principal: garantizar visados y acceso para los equipos clasificados, según lo confirmado por Infantino en Instagram y en declaraciones públicas el 11 de marzo.
Sin embargo, el cambio de tono en Truth Social refleja el contexto de alta tensión geopolítica.
Desde finales de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel han llevado a cabo una ofensiva militar contra Irán que incluyó la muerte del líder supremo Ali Jamenei y miles de víctimas civiles.
El ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali ya había anunciado que su país no participaría en el Mundial por “falta de condiciones de seguridad” tras los ataques y la declaración de guerra.
Trump, al advertir sobre “su propia vida y seguridad”, parece reconocer implícitamente los riesgos: posibles protestas, incidentes en estadios, amenazas o represalias en ciudades sede como Los Ángeles, Seattle o Nueva York, donde Irán debía jugar en el Grupo G contra Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Reacciones inmediatas y repercusiones en el fútbol mundial
– FIFA: Silencio oficial tras el mensaje de Trump. Infantino había enfatizado que “el fútbol une a las personas” y que “ahora más que nunca” se necesitaba el torneo, pero no ha respondido directamente al nuevo comentario presidencial.
– Irán: El gobierno de Teherán ya descartó la participación.
Fuentes citadas por agencias como DPA y medios estatales iraníes confirman que no hay planes de enviar al equipo, citando tanto la guerra como el temor a represalias o humillaciones políticas en EU.
-Posible reemplazo: Con Irán fuera, la FIFA debe decidir sobre el cupo vacante. Irak (en repechaje intercontinental) o un equipo asiático de playoff podrían beneficiarse, aunque el formato de 48 equipos complica los ajustes de grupos.
¿Política o seguridad real? El debate en el Mundial 2026
La declaración de Trump encapsula la difícil intersección entre deporte y geopolítica. Como anfitrión principal, EU no puede vetar oficialmente a un equipo clasificado sin violar reglas de la FIFA, pero la advertencia presidencial genera dudas sobre la neutralidad del torneo.
Expertos en diplomacia deportiva señalan que eventos como este podrían afectar la imagen de seguridad del Mundial más grande de la historia (48 selecciones, múltiples sedes en tres países).
Mientras, la ausencia iraní refuerza el precedente de cómo conflictos armados impactan competiciones globales, similar a suspensiones o boicots históricos.
El tiempo apremia: con menos de 90 días para el pitazo inicial, la FIFA deberá pronunciarse pronto sobre el futuro del Grupo G y cualquier reemplazo.
Por ahora, la frase de Trump —“bienvenida, pero no apropiada por su propia seguridad”— resume la compleja realidad: el fútbol quiere unir, pero la guerra divide.











