La empresa de entretenimiento Live Nation Entertainment logró un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) para resolver la demanda antimonopolio que enfrentaba desde 2024 y que amenazaba con obligarla a separarse de su plataforma de boletos Ticketmaster, la mayor del mundo.
El pacto, anunciado este lunes, pone fin a uno de los procesos más relevantes en la industria del entretenimiento en vivo, luego de que el gobierno estadounidense acusara a la compañía de mantener un monopolio en la organización de conciertos y la venta de entradas.
El caso fue presentado en mayo de 2024 por el DOJ junto con decenas de estados de Estados Unidos. Las autoridades señalaron que Live Nation utilizaba contratos exclusivos con recintos y otras prácticas para limitar la competencia, lo que, según los demandantes, elevaba los precios de los boletos y restringía las opciones para artistas, promotores y fans.
El juicio comenzó a inicios de marzo de este año en Nueva York y buscaba, entre otras cosas, que la empresa vendiera Ticketmaster para desmantelar el supuesto monopolio en el mercado de eventos en vivo.
El acuerdo de Live Nation que evita la separación con Ticketmaster
El pacto incluye cambios en la forma en que opera la compañía. Entre ellos destacan límites a los contratos de exclusividad con recintos, la apertura de su tecnología para que otras plataformas puedan vender entradas y la prohibición de tomar represalias contra venues que trabajen con servicios rivales.
«Al brindarles a los artistas mayor flexibilidad para elegir a sus socios promocionales y su estrategia de venta de entradas, y al mismo tiempo mantener el costo de un concierto más asequible para los fanáticos, estamos poniendo más poder donde debe estar: en los artistas y los fanáticos», afirmó Live Nation en un comunicado tras el anuncio del acuerdo.
Con el nuevo acuerdo, Live Nation podrá mantener a Ticketmaster dentro de su estructura corporativa, evitando la ruptura que algunos reguladores y críticos consideraban necesaria.
Además, el acuerdo contempla compensaciones económicas para algunos estados: un total de 280 millones de dólares en multas civiles, y ajustes estructurales en el negocio de la empresa, como la posible venta de ciertos anfiteatros, con el objetivo de fomentar mayor competencia en el sector.
«Todos los anfiteatros propiedad de Live Nation y operados por ella continuarán siendo operados por Live Nation como espacios abiertos, promoviendo la competencia y maximizando el volumen de los espectáculos», agregó.
Los estados aún pueden rechazar el acuerdo y presentar sus propias demandas contra la empresa.











