El Ayatolá Alí Jamenei fue el líder supremo de Irán durante casi cuatro décadas, desde 1989 hasta su fallecimiento reportado hoy 28 de febrero de 2026.
Como figura central de la República Islámica de Irán, Jamenei moldeó la política interna y externa del país, consolidando un régimen teocrático antioccidental, antiisraelí y con fuerte influencia regional a través de proxies como Hezbolá, los hutíes y milicias en Irak y Siria.
Su muerte, confirmada por el presidente de Estados Unidos Donald Trump y fuentes de inteligencia israelíes tras ataques aéreos conjuntos de EU e Israel, marca el fin de una era en la historia de Irán y un punto de inflexión en Oriente Medio.
Primeros años y ascenso al poder
Nacido el 19 de abril de 1939 en Mashhad, Irán, Alí Hoseini Jamenei provenía de una familia religiosa de clase media. Estudió teología islámica chií en Qom bajo mentores como el Ayatolá Ruhollah Jomeini, fundador de la Revolución Islámica de 1979.
Durante el régimen del Shah, Jamenei fue arrestado varias veces por actividades opositoras. Tras la revolución, ocupó cargos clave: miembro del Consejo de la Revolución, presidente del Comité Central del Partido Republicano Islámico y, entre 1981 y 1989, presidente de Irán.
En junio de 1989, tras la muerte de Jomeini, la Asamblea de Expertos lo eligió como líder supremo (Rahbar), cargo vitalicio con autoridad absoluta sobre las Fuerzas Armadas, el poder judicial, los medios estatales y la política exterior.
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Legado como líder supremo de Irán (1989-2026)
Durante 37 años, Jamenei mantuvo el control férreo del régimen:
– Política nuclear: Supervisó el programa nuclear iraní, que llevó a sanciones internacionales y al acuerdo JCPOA (2015), del que Irán se retiró progresivamente tras la salida de EE.UU. en 2018.
– Influencia regional: Expandió la «resistencia» chií mediante el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC), apoyando a grupos armados en Líbano, Yemen, Irak y Siria.
– Represión interna: Enfrentó y sofocó protestas masivas (2009 «Movimiento Verde», 2019 por combustible, 2022 tras la muerte de Mahsa Amini), con miles de detenidos y ejecuciones.
– Relaciones con Occidente: Mantuvo la retórica de «Muerte a América» y «Muerte a Israel», convirtiendo a Irán en el principal adversario de EE.UU. e Israel en la región.
Su estilo de liderazgo fue pragmático dentro del marco ideológico: permitió presidentes reformistas como Khatami o moderados como Rouhani, pero siempre limitó su poder real.
La muerte de Ali Khamenei: 28 de febrero de 2026
El 28 de febrero de 2026, en medio de una escalada bélica sin precedentes, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos masivos contra instalaciones nucleares, bases militares y objetivos de alto valor en Teherán.
– El presidente Donald Trump confirmó en Truth Social: «Khamenei, uno de los individuos más malvados de la historia, está muerto. Es justicia para el pueblo iraní y para todos los que sufrieron por su régimen».
– Fuentes israelíes (incluyendo oficiales de inteligencia) afirmaron que Jamenei fue eliminado en un bombardeo directo a su complejo residencial en Teherán, y que su cuerpo fue localizado entre los escombros.
– Medios como Reuters, CNN, NPR, The Washington Post, AP y Al Jazeera reportaron la muerte como confirmada por inteligencia estadounidense e israelí.
– Irán negó oficialmente el fallecimiento: agencias estatales como Tasnim y Mehr afirmaron que «sigue firme al mando», y el canciller Abbas Araghchi dijo «hasta donde sé, está vivo».
La operación, llamada «Epic Fury» según reportes, buscaba neutralizar la amenaza nuclear y desestabilizar el régimen. Algunos reportes mencionan la muerte de familiares cercanos y altos mandos del IRGC.
Reacciones y futuro incierto tras la muerte de Jamenei
– En Irán: Videos y reportes muestran celebraciones en Teherán y llamados a «recuperar el país». La oposición en el exilio (incluyendo a la emperatriz Farah Pahlavi) celebró el evento.
– Internacional: Trump lo calificó como «la mayor oportunidad» para el cambio en Irán. Netanyahu destacó «señales claras» de su muerte.
– El régimen: Sin confirmación oficial, persiste la incertidumbre sobre sucesión (posiblemente su hijo Mojtaba o un clérigo conservador).











