Después de muchos rumores, se aclaró el verdadero movimiento financiero de The Weeknd, pues el cantante canadiense no vendió su catálogo musical por mil millones de dólares como se llegó a afirmar, sino que su obra fue valuada en esa cifra como parte de una estrategia financiera mucho más compleja.
El verdadero acuerdo de The Weeknd por su catálogo musical
El catálogo del intérprete de Blinding Lights fue tasado en aproximadamente 1,000 millones de dólares, pero el acuerdo no implicó una venta total de sus derechos. En realidad, Abel Tesfaye utilizó su música como respaldo para solicitar un préstamo cercano a los 250 millones de dólares, con el objetivo de obtener liquidez sin desprenderse de la propiedad de su obra.
La operación involucró a inversores institucionales especializados en derechos musicales, entre ellos Lyric Capital Group, y se estructuró como un esquema de financiamiento que combina deuda y participación, una modalidad que se ha vuelto cada vez más común entre artistas de alto perfil.
A diferencia de otras figuras que han optado por vender sus catálogos de manera definitiva, The Weeknd habría decidido mantener el control creativo y la titularidad de sus grabaciones, usando sus ingresos futuros como garantía.
En vez de una venta definitiva, el arreglo se presenta como una fórmula híbrida, es decir, una forma de monetizar el valor presente del catálogo sin ceder el control artístico a cambio de un pago único.











