Este martes 18 de octubre, la rapera Nicki Minaj subió al podio de las Naciones Unidas para hablar sobre la violencia en contra de cristianos en Nigeria.
Video: Nicki Minaj habla frente a la ONU sobre la persecución violencia contra cristianos en Nigeria
Nicki Minaj participó en un evento invitada por el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, y con la participación del asesor del presidente Donald Trump, Alex Bruesewitz, el cual tuvo el propósito de destacar lo que se ha denunciado como “atrocidades” contra comunidades cristianas en Nigeria.
Durante el discurso, la artista agradeció a Trump por haber señalado públicamente la situación en Nigeria y por proponer designar al país como “País de Preocupación Particular”, por la persecución religiosa.
«Quisiera agradecer a Donald Trump por priorizar este tema y por su liderazgo en el ámbito mundial al pedir medidas urgentes para defender a los cristianos en Nigeria.»
Minaj habló abiertamente de su fe y aseguró que siente la responsabilidad de usar su plataforma “para algo más grande” que la música: “Hemos sido dotados de influencia por Dios; debe haber un propósito más grande”, dijo.
Al mismo tiempo, enfatizó que su intervención “no es para dividir, sino para unir”: la denuncia, aseguró, busca que la comunidad internacional reaccione frente a la persecución y defienda la libertad religiosa.
Su mensaje incluyó un llamado a la solidaridad global, pues pidió que la comunidad internacional no ignore los testimonios de familias desplazadas, comunidades atacadas y zonas rurales que viven bajo constante riesgo. “Nadie debería temer por su vida por practicar su fe”, expresó frente a representantes de varios países.
El embajador Waltz elogió a Minaj por usar su voz para exponer una problemática que, según él, ha sido ignorada por muchos.
Gobierno de Nigeria rechaza esta versión de violencia contra cristianos
Por otra parte, expertos destacan que la violencia en Nigeria tiene múltiples causas: incluyendo conflictos étnicos, tensiones territoriales y actividades de grupos criminales, y advierten que no todo puede atribuirse únicamente a motivos religiosos.
Además, desde el gobierno nigeriano se ha rechazado esta visión, afirmando que los enfrentamientos en el país no se pueden reducir únicamente a violencia religiosa.











