En el Zócalo de la Ciudad de México, durante la Marcha por el 2 de Octubre, un grupo de jóvenes identificados con el bloque negro desató disturbios al incendiar el pasillo de joyeros, enfrentándose a un reducido número de policías equipados con escudos
Los policías respondieron con gas ante la lluvia de latas, piedras, bombas molotov y explosivos lanzados por los manifestantes.
La escalada de violencia obligó a las autoridades a enviar más elementos policiacos a la zona.
Durante los enfrentamientos, los jóvenes también atacaron la Catedral Metropolitana con petardos, intensificando el caos.
En su trayecto hacia el Zócalo, los manifestantes saquearon una tienda Comex y una tienda de conveniencia, dejando tras de sí una estela de destrozos.
Mientras tanto, voceros del Comité 68 realizaban pronunciamientos frente a Palacio Nacional, en un contexto de tensión y desorden.











