Giorgio Armani, el diseñador italiano que redefinió la elegancia con su estilo minimalista y la «power suit», falleció este jueves 4 de septiembre a los 91 años. Según el comunicado de la casa Armani, murió “en paz, rodeado de sus seres queridos”.
¿Quién era Giorgio Armani?
Nacido el 11 de julio de 1934 en Piacenza, Armani originalmente estudió medicina en la Universidad de Milán. Pero su destino cambió cuando comenzó a trabajar en La Rinascente como escaparatista, abriendo el camino a su carrera en moda.
Entre 1961 y 1970, fue diseñador en Nino Cerruti hasta que, en 1975, fundó su propia marca junto a Sergio Galeotti, su socio y compañero de vida.
Con una estética sobria, construida sobre líneas suaves, tejidos ligeros y paletas discretas, Armani lanzó una idea revolucionaria: trajes sin estructura rígida, que otorgaban elegancia sin sacrificar confort. Fue en los años setenta y ochenta cuando su chaqueta sin forro y traje relajado conquistaron Hollywood (especialmente en películas como American Gigolo) y oficinas ejecutivas por igual.
Armani no solo fue un visionario del diseño, sino también un empresario astuto. Bajo su guía, la firma creció hasta convertirse en un imperio que abarcó moda, perfumes, cosméticos, muebles, restaurantes, hoteles y hasta equipos deportivos como el Olimpia Milano.
Para 2024–2025, su empresa generaba ingresos anuales de más de €2.3 mil millones, mientras su fortuna personal ascendía a varios miles de millones según Forbes y otras fuentes.
Siempre mantuvo el control absoluto de la firma, rehusando salir a bolsa y dedicándose hasta sus últimos días a cada detalle: desde campañas publicitarias hasta cómo salían las modelos a pasarela.
Armani cultivó una vida privada discreta, pero reconocía públicamente su relación con Sergio Galeotti, cuya muerte en 1985 marcó profundamente su vida.
Su adiós: sencillo, íntimo y emotivo
A pocos días de su muerte, había hablado de su plan de sucesión con claridad: quería que el relevo fuera “orgánico, no un momento de ruptura”, delegando progresivamente responsabilidades a familiares y colaboradores de confianza como Leo Dell’Orco y sus sobrinas.
La noticia de su fallecimiento fue recibida con profunda tristeza. Su empresa anunció que se instalará una capilla ardiente en el Armani/Teatro de Milán del 6 al 7 de septiembre, seguida por un funeral privado, según sus deseos.











